Solo en determinadas clínicas ginecológicas en Gijón como la nuestra se puede iniciar el proceso de aborto, bien por la técnica quirúrgica o por el método farmacológico, el método del que queremos hablar en el día de hoy para repasar sus requisitos, ventajas y su procedimiento.

El aborto farmacológico que ofrecemos en la Clínica Buenavista tiene como principal requisito que debe hacerse antes de las siete semanas de gestación y consiste en la ingesta de determinados fármacos que producen en primer lugar la paralización del proceso de gestación mediante Ru486 o Mifepristona, para después tomar prostaglandinas, cuya función es provocar la contracción del útero de la mujer para que pueda expulsar el embrión como si de una regla convencional se tratara.

No obstante, la elección entre un método u otro en las clínicas ginecológicas en Gijón siempre será decisión del médico, que velará por la salud de la mujer en todos los casos. Pero sí que es cierto que este método ofrece algunas ventajas con respecto al aborto quirúrgico que hay que destacar. Lo primero y más evidente es la intimidad del proceso, ya que no hace falta intervención y nadie tiene por qué enterarse de la decisión que hemos tomado en secreto. Pero también tiene la ventaja en relación al aborto quirúrgico que no hay problemas derivados de la intervención, como puede ser perforación del útero, infecciones o desgarros cervicales.

Eso sí, hay que tener en cuenta que el aborto farmacológico se lleva a cabo con medicamentos potentes que pueden provocar efectos secundarios tales como escalofríos, diarreas, vómitos o fiebre. Y un apunte: aunque su porcentaje de éxito es muy alto, más del 92%, entre un 2% y un 8% necesitan de más medicamentos.