Las clínicas ginecológicas en Oviedo son un invento reciente que proviene con la aparición de la medicina moderna. Antes, la ginecología iba a medio camino entre la medicina tradicional y la superstición, ya que en muchas culturas del mundo se pensaba que la menstruación de la mujer era un síntoma de impureza que le causaba todo tipo de problemas y enfermedades.

Para llegar al primer antecedente de la Clínica Buenavista tenemos que cambiar de continente y llegar al extremo más oriental del Mar Mediterráneo. Y es que el primer registro escrito sobre ginecología que conocemos se escribió alrededor del 1.800 a. C. en los llamados papiros de Lahun egipcios, descubiertos a final del siglo XIX en dicha ciudad egipcia. Sin embargo, según los egiptólogos es bastante probable que los conocimientos escritos en dicho papiro provinieran de, al menos, el 3.000 a.C. Aun así, no hay ningún tratamiento quirúrgico en el mismo aunque se divide en 34 secciones con 34 problemas diferentes, su diagnóstico y su tratamiento.

El siguiente paso para llegar a las clínicas ginecológicas en Oviedo tuvo lugar siglos después y también dio comienzo en Egipto, una vez que era una provincia romana. Estamos hablando del famoso médico Soranus de Éfeso que empezaría a trabajar en Alejandría y posteriormente pasaría a Roma donde escribió el texto médico clave en ginecología hasta los tiempos modernos. Por supuesto, estamos hablando del tratado Gynaikeia, que se ha mantenido hasta la actualidad junto a la traducción al latín que realizó su discípulo Muscio y que sentaron las bases de la ginecología moderna.