Ya sabes que como una de las clínicas ginecológicas de Oviedo te practicaremos todas las pruebas necesarias a lo largo del embarazo. Son como sabes pruebas no invasivas como ecografías y analíticas. Una de ellas es la que permite diagnosticar la conocida como diabetes gestacional. En las siguientes líneas vemos de qué se trata.


Si una mujer embarazada padece diabetes gestacional quiere decir que sus niveles de glucosa en sangre aumentan. A veces todo es debido a los cambios hormonales y que pueden llegar a bloquear la acción de la insulina. En la Clínica Buenavista te insistimos en que hay que controlar el nivel de glucosa para que tanto la gestación como el parto se desarrollen con normalidad. La prueba que mide los niveles de glucosa en sangre es el test de O'Sullivan, aunque no tiene específicamente este fin. Se realiza entre la semana 24 y 28 de gestación y no hace falta estar en ayunas. Lo que se hace es suministrar a la embarazada una cantidad de glucosa importante para más o menos una hora después hacer una extracción de sangre. 


En el caso de que la mujer haya estado anteriormente embarazada y haya tenido diabetes gestacional este test se hace antes del segundo trimestre. Si hay antecedentes familiares de diabetes, en las clínicas ginecológicas de Oviedo también podemos hacer la prueba antes. Otros factores que influyen son el hecho de que la mujer embarazada tenga más de 35 años o que parezca sobrepeso. Todo depende del protocolo de cada centro. Si los resultados del test de O'Sullivan aparecen alterados se hace una segunda prueba: el Test de Tolerancia Oral a la Glucosa (TTOG). Se le conoce popularmente como  "curva de glucosa". Aunque es una prueba opcional, es muy recomendable ya que la diabetes gestacional complica tanto el embarazo como el momento de dar a luz.